Promueven investigadores UACH el cultivo de flores comestibles

Rosita de cacao, Dalia, Cempaxúchitl, Begonia, Lavanda, entre muchas otras, como una nueva alternativa para los productores hortícolas

• Las flores tienen fitonutrientes, los cuales actúan como antioxidantes y anti-inflamatorios, además su contenido de vitamina A y C, son un manjar exquisito debido a que contienen sabores singulares que pueden ir desde lo dulce, ácido y picante e incluso funcionar como sustituto de azúcar.

• La mayoría de las flores pueden tener una larga vida de anaquel, resguardándolas en un frigorífico, otras técnicas son deshidratar, liofilizar, cristalizar, dándole un valor agregado y rentabilidad para exportar e importar como productos.

Consumir flores es una tendencia actual en la gastronomía ya que hay una amplia gama de flores catalogadas comestibles en el mundo, a las cuales se les realizó un perfil físico-químico para ver sus propiedades: como la Dalia, Cempaxúchitl, Begonia, Pensamiento, Lavanda, entre muchas otras, explicaron especialistas de la Facultad de Ciencias Agrotecnológicas de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Marisela Calderón Jurado, Óscar Cruz Álvarez y Dámaris Leopoldina Ojeda Barrios, quienes llevan a cabo la investigación de estas flores en Faciatec, explicaron que las flores comestibles son aquellas que pueden ser consumidas con seguridad y sin ningún riesgo para la salud humana, ya que estas no sólo son un adorno o tipo de decoración para algún platillo de comida sino que también tienen propiedades benéficas para la salud, además de proporcionar un sabor y aroma extra a los platillos.

Una práctica presente a lo largo de la historia del hombre es la utilización de flores comestibles, donde se les otorga un valor cosmogónico cultural y jerárquico, ejemplo de esto son las rosas, malva, clavel y violetas, para uso gourmet o infusiones.

Las flores tienen fitonutrientes, los cuales actúan como antioxidantes y anti-inflamatorios, además su contenido de vitaminas A, B, y C, favorece el sistema nervioso central, cognitivo y visual, combatiendo los síntomas del estrés y la ansiedad. Es por eso que su manejo debe ser vigilado para ser consumido, ya que deben de estar libres de pesticidas, fertilizantes, entre muchos otros químicos que puedan llegar a contener, además de contaminantes abióticos o bióticos, como la aparición de plagas que mermen la calidad en la producción de las flores.

Las flores comestibles son un manjar exquisito debido a que contienen sabores singulares que pueden ir desde lo dulce, ácido y picante; por el ejemplo, la flor colorín, se remueven los pistilos y se cocina, es rica en vitamina B, es rica en azufre y magnesio; la caléndula y árnica, ambas tienen propiedades benéficas tópicas para la piel y de manera gourmet tienen un sabor cítrico, puede utilizarse en infusiones, ensaladas, cremas y postres, la dalia, es la flor nacional, fue decretada en 1963 por la UNAM, por todos los beneficios que aporta tanto la flor como el bulbo, benéfica para la diabetes, esta flor puede consumirse en crudo o hasta frita.

Por otro lado están las prímulas, las cuales tienen un sabor bastante dulce, que se puede emplear en postres, sopas, ensaladas, pasteles, helados; esta es una flor sumamente delicada, se consume solamente los pétalos; la rosita de cacao, la cual se utiliza en los platos fuertes como en res y cerdo, si se consume de manera de infusión se utiliza toda la flor, pero si se quiere masticar sólo los pétalos y los pistilos se pueden consumir, una vez que se remojan con agua caliente; la flor de Sauco, es rica en nutrientes, ya que contiene complejo K, magnesio y vitamina C, se utiliza para beneficio del sistema respiratorio y su consumo en época de invierno es esencial, se puede también hacer licor de sauco para repostería.

Las flores comestibles, producción y cuidado forman parte de las propuestas para disminuir el impacto del cambio climático en el mundo, contempladas en la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas y el Modelo Educativo Renovación UACH-Desarrollo Sostenible.