El encarecimiento de las hipotecas variables regresa a España tras casi dos años de alivio para los hogares. La reciente escalada del euríbor, influida por las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo, anticipa un cambio de tendencia en el coste del crédito, con efectos directos en millones de familias.
El euríbor repunta con fuerza en marzo
El euríbor —principal indicador de referencia para las hipotecas variables en España— está experimentando una subida significativa en marzo. El índice comenzó el mes en torno al 2,2% y ya ha superado el 2,9%, lo que supone un incremento cercano al 50% en apenas unas semanas.
Este repunte recuerda a episodios recientes de volatilidad, como los vividos tras la guerra en Ucrania, cuando los mercados reaccionaron con rapidez ante la incertidumbre internacional.
El impacto del conflicto en Oriente Próximo
La actual subida está estrechamente vinculada al conflicto en Irán, iniciado hace casi un mes tras la intervención de Estados Unidos e Israel en la región. En este contexto, los mercados anticipan que los bancos centrales podrían endurecer su política monetaria para contener posibles efectos inflacionarios.
El euríbor, que suele adelantarse a las decisiones oficiales sobre tipos de interés, refleja precisamente esas expectativas. De hecho, en los últimos días ha registrado algunas de las mayores subidas diarias de su historia, incluyendo un incremento cercano a dos décimas en una sola jornada.
Cómo afecta a las hipotecas variables
El aumento del euríbor tendrá un impacto directo en las cuotas de las hipotecas variables, que por primera vez en dos años dejarán de abaratarse.
Subidas moderadas… por ahora
A falta de los últimos datos del mes, la media provisional del euríbor en marzo se sitúa en torno al 2,57%. Para una hipoteca media en España —de unos 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto— esto se traduce en una cuota mensual aproximada de 760 euros.
Esto supone un incremento de apenas 6 euros al mes respecto a hace un año. Sin embargo, esta comparación se realiza de forma anual, ya que la mayoría de las hipotecas se revisan una vez al año.
Un cambio de tendencia tras dos años
Aunque la subida actual es moderada, marca un punto de inflexión. Durante casi dos años, las cuotas hipotecarias habían ido descendiendo progresivamente. Ahora, esa tendencia se invierte.
Si el euríbor se mantiene en los niveles actuales, el impacto será cada vez mayor en los próximos meses. Las estimaciones apuntan a que en abril el incremento mensual podría rondar los 26 euros, superando los 30 euros en mayo, y aumentando progresivamente después.
El peso de las hipotecas variables en España
Aunque en los últimos años ha crecido la contratación de hipotecas a tipo fijo —una opción preferida por quienes buscan estabilidad en sus pagos—, las variables siguen teniendo un peso importante en el sistema financiero español.
Más hipotecas fijas, pero gran exposición al euríbor
Actualmente, cerca de dos de cada tres nuevas hipotecas que se firman en España son a tipo fijo, lo que protege a los nuevos compradores frente a las oscilaciones del euríbor.
Sin embargo, si se analiza el total del crédito hipotecario pendiente, aproximadamente el 60% sigue estando vinculado a tipos variables. Esto significa que una gran parte de los hogares continúa expuesta a las subidas del indicador.
Perspectivas económicas e incertidumbre
El comportamiento del euríbor en los próximos meses dependerá en gran medida de la evolución del conflicto en Oriente Próximo y de las decisiones que adopten los bancos centrales, especialmente el Banco Central Europeo.
Los economistas ya han comenzado a revisar a la baja sus previsiones económicas ante el riesgo de que la inestabilidad internacional se traduzca en menor crecimiento y mayores costes financieros, un escenario que también afecta a países de la eurozona como España.
Conclusión
La subida del euríbor en marzo pone fin a un periodo de alivio para quienes tienen hipotecas variables y abre una nueva etapa marcada por la incertidumbre. Aunque el impacto inicial es limitado, todo apunta a que las cuotas seguirán aumentando en los próximos meses, especialmente si persisten las tensiones geopolíticas y el endurecimiento de la política monetaria en Europa.

