El fuego avanza en el Amazonas

La cifra se acerca a duplicar la cifra reportada en todo 2019.

El gobierno de Jair Bolsonaro envió a dos naves del Ejército, pero puso en duda la recepción de la ayuda ofrecida por los líderes mundiales

Varios días antes de que termine agosto, las autoridades reportaron una cifra por encima de la media de focos de incendio en la región del Amazonas, mientras la comunidad internacional comenzó a reforzar las donaciones para sofocar el fuego forestal.

Según reportó el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil, solo en lo que va del mes se registraron al menos 25.934 focos activos, con lo que ya se superó el promedio histórico para agosto (25.833).

Las cifras más recientes arrojan un total de 80.626 incendios desde el inicio del año, de los cuales algo más de la mitad han ocurrido en la Amazonía, y un aumento de más de 1.000 focos con respecto al reporte del fin de semana.  Además, es casi el doble de lo registrado el año pasado (cerca de 45 mil).

Bajo presión internacional y la aparición de nuevos focos, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, desplegó el domingo dos aviones Hércules C-130 en un vasto operativo militar para apagar los incendios.

El fuego ha arrasado áreas de la región fronteriza con Bolivia y han provocado una densa humareda que aumenta la contaminación a lo ancho del Amazonas, un tesoro ecológico de 5,5 millones de kilómetros cuadrados bajo amenaza.

Expertos afirman que el aumento de la deforestación durante la temporada de sequía para crear tierras cultivables o de pastoreo agravó el problema este año.

Los líderes del G-7, reunidos en Francia, anunciaron este lunes un aporte de USD 22 millones para combatir los incendios. Sin embargo, la iniciativa no fue vista con buenos ojos por Jair Bolsonaro, enfrentado por su homólogo francés Emmanuel Macron. “¿Qué es lo que quieren allí?“, se preguntó el presidente brasileño, reacio a la oferta de asistencia.

Las tensiones entre Francia y Brasil se vienen incrementando desde que Macron llamó la semana pasada a los líderes de las principales democracias industriales a una discusión de urgencia en la cumbre del G7 sobre los incendios en la Amazonía. Bolsonaro replicó acusándolo de tener una “mentalidad colonialista”. Además, celebró un mensaje en Facebook que se burlaba de Brigitte Macron, primera dama francesa, por su apariencia física.

Además del envío de una flota aérea, el G7 decidió un plan de ayuda a mediano plazo destinado a la reforestación que será presentado a la Asamblea General de la ONU a fines de septiembre. Para ese plan será necesario el acuerdo de Brasil y un trabajo con las ONG y las poblaciones locales.

Por su parte, el presidente colombiano, Iván Duque, expresó su intención de llevar a la ONU  la propuesta de un pacto regional de conservación de la Amazonía. “Queremos liderar entre los países que tenemos este territorio amazónico un pacto de conservación” que será llevado a la Asamblea de Naciones Unidas en septiembre, dijo el mandatario. Además de Brasil y Colombia, el territorio amazónico también alcanza a Bolivia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, así como la Guayana Francesa, un departamento de ultramar de Francia.

El domingo, miles de manifestantes protestaron en Rio de Janeiro y otras ciudades de Brasil contra las políticas de Bolsonaro, quien ha relajado los controles ambientales y llegó a culpar a las ONG de conservación como posibles autoras de incendios, sin presentar pruebas al respecto.

(Con información de AFP)